CRONICAS ALICIA: CONTIGO SEGUIMOS LUCHANDO


Guillermo Correa Camiroaga, 


Hoy se cumplen 30 años de aquel día 12 de diciembre de 1984 en donde, aproximadamente a las 16 horas, frente al número 1181 de la calle San Eugenio en la comuna de Ñuñoa, una violenta explosión puso fin a la vida Alicia Ríos Crocco. 
La Ali, esa muchacha llena de vida, pletórica de energía y generosidad , cerró  sus  inmensos ojos negros, como “dos tizones en la madrugada”( usando una frase de una canción del cantautor nicaragüense Mejía Godoy)  y nos dejó huérfanos de  su  hermosa risa, que resonaba fuerte y melodiosa como el canto del chucao .
Esta Compañera de corazón rojinegro no dudo ni por un instante el asumir todas las formas de lucha en contra de la Dictadura, desplegando  sus potencialidades en todos los planos que le tocó participar. Al momento de su muerte, tenía 26 años y era estudiante de la Carrera de Psicología en la Universidad Católica de Santiago. La frase que encabeza esta crónica “ Alicia: contigo seguimos luchando” estaba escrita en un lienzo elaborado por sus compañeros, en el acto homenaje que le realizaron en el Campus San Joaquín a pocos días de su partida. Dicha frase apareció rayada  posteriormente en las panderetas que limitan el  Cementerio Santa Inés de Viña del Mar el día 11 de septiembre de 1985, coincidiendo con la romería y acto en homenaje al Presidente   Allende. Todavía hoy es posible apreciar este rayado con sus colores desvanecidos por él tiempo que, al igual que la memoria, persiste porfiadamente.
 Hoy  esta frase cobra plena vigencia en la lucha desarrollada por “otras Alicias”- presentes en el  Movimiento Estudiantil, en el Movimiento Poblacional, en las Profesoras, las trabajadoras, las pensionadas, las mujeres Mapuche- en contra de un modelo neoliberal implementado a sangre y fuego por la dictadura cívico militar y legitimado  en el espejismo democrático del Plebiscito del Sí y el No.                                          
 Este fin de semana subimos al sector de El Verguel a una jornada relacionada con terapias complementarias , pero nos encontramos con que esta actividad se había postergado, ya que la prioridad para los pobladores en este momento es solucionar rápidamente y en la mejor forma posible la reconstrucción de emergencia. Nos enteramos, por otro lado, que además de “la ruca ecológica “ construida para las terapias , en otro sector de la toma El Verguel un colectivo de “bioconstructores” está levantando otra vivienda de tipo ecológico. Esta vez la construcción está destinada a ser  un comedor comunitario y pudimos observar como llevaban adelante el trabajo. Los muchachos y muchachas tenían montado una verdadera “empresa constructora artesanal”. Obtienen materia prima del mismo lugar :  tierra arcillosa y  madera de los bosques quemados de las quebradas vecinas y traen también elementos reciclados de otros lugares ( puertas, ventanas). 

La tierra es removida y molida con palas y otras herramientas, para ser posteriormente tamizada en un somier, antes de pasar a una batea construida en el terreno en donde se mezcla con paja, amasándola con los pies, para terminar de amalgamarla con una solución líquida gelatinosa obtenida de  paletas de tunas trozadas  y estrujadas en una tina de baño  a manera de mortero.
La masa así obtenida queda en condiciones de ser aplicada sobre la estructura de madera.El trabajo está armónicamente repartido, ya que quienes no participan directamente en la construcción, están encargados de la cocina. Nos relataron que la idea es  realizar talleres prácticos con los pobladores para que conozcan este tipo de  auto construcciones que son de bajísimo costo.
Al retirarnos, en uno de los callejones pudimos observar un cartel llamando a un cacerolazo solidario de protesta para el martes 20 de mayo.
Alcalde de Valparaíso






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A UN MES DEL INCENDIO en Valparaíso: ANALISIS DE LA SITUACION
Guillermo Correa Camiroaga
Valparaíso, 14 de mayo 2014

El catastrófico incendio en los cerros de Valparaíso dejó crudamente a l descubierto los “dos Chiles” que forman parte del “alma nacional”. Los medios de comunicación oficiales, a pesar de que como de costumbre enfocaron este desastre con la morbosidad y superficialidad que los caracteriza, no pudieron esconder la realidad que se presentaba frente a sus ojos, y en sus trasmisiones en directo, sin editar en los primeros momentos, fueron sobrepasados en su intento manipulador, ya que las imágenes desgarradoras de la miseria y las intervenciones  de pobladores afectados   lograron romper la invisibilidad en que los tienen confinados. 
Este modelo neoliberal que ha parido una sociedad tremendamente desigual, injusta, individualista, hedonista, farandulera y que ha transformado a las personas en meros consumidores, ha mostrado  con esta tragedia  su otra cara de la moneda, la de la pobreza y  también la de la extrema pobreza, eufemísticamente denominada por el gobierno y las instituciones del estado como “personas en situación de vulnerabilidad”, a las que se les destina bonos a manera de limosna , desconociéndoseles el derecho a una vida digna. 



La frase expresada por el Alcalde de Valparaíso, Jorge Castro:  “ acaso te invité yo a vivir aquí” ,en el sector de la toma de El Verguel, increpando a un poblador que le enrostraba el abandono en que se encontraban desde mucho antes del incendio , grafica como las autoridades “entienden” la situación de los marginados por el modelo. Y  la respuesta dada por el poblador :“los pobres no elegimos donde vivir”, condensa la situación real en que se encuentran.
 El Chile que se ufana de tener un alto índice de ingreso per cápita, pero que es uno de los países en donde se distribuyen en forma escandalosamente desigual  estos ingresos, tuvo que sacarse  la máscara
  carnavalesca para mostrar su verdadera cara apolillada.
El gobierno y sus instituciones que según algunos conspicuos personeros “hay que dejar que funcionen” , fueron incapaces de reaccionar de manera adecuada frente a la emergencia y perdieron el tiempo creando comisiones y encargando catastros y estudios, mientras decretaban el estado de excepción para dejar en manos de los uniformados el control de la situación. Y estos últimos hicieron solo lo que  saben hacer, sacar a los uniformados armados de fusiles a “jugar a los soldaditos” en vez de ponerse overol, guantes, mascarillas y acudir con palas y otras herramientas en la mano a apoyar a los pobladores afectados. Una frase dicha por un poblador y filtrada en una de las trasmisiones en directo  desde el lugar de la tragedia lo decía todo: “ aquí no necesitamos milicos con fusiles, necesitamos militares con palas” .
  Los estudiantes, en cambio, no necesitaron de análisis para acudir en forma inmediata en ayuda de los damnificados, utilizando en un primer momento  solo sus manos solidarias y empuñando posteriormente sus propias palas  y herramientas. Trabajando codo a codo con los pobladores  fueron capaces en pocos días de levantar albergues, comedores populares, centros de acopio,  como asimismo retirar los escombros y limpiar los terrenos siniestrados, demostrando que los valores de solidaridad y trabajo colectivo, ajenos al modelo neoliberal imperante, siguen presentes y vivos en el inconsciente colectivo.
Por otro lado el gobierno y sus instituciones, al verse sobrepasados y esta vez ser ellos los “invisibles” ante la opinión pública, intentaron por todos los medios  de  de deslegitimar esta extraordinaria actitud solidaria de los jóvenes , ignorando que   tenía vida propia y  se había transformado en un verdadero movimiento subversivo, que no  acataba ordenes de ningún tipo,  se organizaba en forma autónoma y mediante mecanismos de autogestión llevaba adelante en forma ordenada y exitosa su ayuda .Esto resultaba evidentemente “peligroso” para  las instituciones”, por lo que pretendieron caracterizar - a este hermoso movimiento popular -  como un accionar caótico e inoperante , realizando  desafortunados llamados para  que no acudieran más voluntarios a trabajar, dando incluso instrucciones precisas a las fuerzas uniformadas para controlare e impedir el acceso a los cerros, lo que quedó claramente de manifiesto en la represión ejercida en contra de los estudiantes en la “marcha de las palas” . Pero este movimiento solidario contaba ya  con vida propia y su corazón generoso no se detuvo y sorteando todos los obstáculos continuó adelante.

  
El reconocimiento por parte de los pobladores del valioso trabajo desarrollado por los voluntarios       -entregado verbalmente en cada conversación  y mediante innumerables carteles desplegados en  todas partes de los cerros -, junto con el cuestionamiento hacia las autoridades por la ausencia e inoperancia de los organismos gubernamentales e institucionales que expresaban abiertamente en cada  entrevista que se les hacía, fueron  razón suficiente para que rápidamente fueron desapareciendo del sector los equipos  periodísticos oficiales.
Hoy a un mes del siniestro, el gobierno y sus instituciones sigue dando palos de ciego sin resolver absolutamente nada. Son más de tres mil las viviendas afectadas y hasta el momento, las “casas de emergencia” o mediaguas instaladas en los sectores afectados no llegan al treinta por ciento, de las cuales apenas un centenar están completamente equipadas. El levantamiento de las mismas ha sido realizado casi en forma exclusiva por jóvenes voluntarios y pobladores, aún cuando la presencia de los muchachos y muchachas solidarias haya notoriamente disminuido. 
La “viviendas de emergencia”, por su parte, no cumplen con estándares de calidad adecuados y los reclamos por fallas existentes  en las mismas van cada día en aumento. Confeccionadas con madera aglomerada  y entregadas sin el material aislante necesario, ante al anuncio de un frente de mal tiempo los pobladores debieron recurrir al plástico para protegerse de la lluvia, que por fortuna no llegó. Las mediaguas han sido además entregadas sin servicios higiénicos ni elementos necesarios para conectar la electricidad. Y una vez más el gobierno  busca  su evadir su propia inoperancia y ausencia,  culpando a quienes han armado las mediaguas de haberlo hecho de manera ineficiente y no han encontrado nada mejor que mandar, a treinta días de ocurrido el siniestro, al Cuerpo Militar del Trabajo a fiscalizar las casas de emergencia construidas, en vez de haberlos enviado desde el primer instante de la emergencia a trabajar y solucionar los problemas y no haber mandado a militares armados a sólo patrullar por cualquier parte. Sin duda, ahora que la marea solidaria se ha diluido, el gobierno ocupará todos sus medios de comunicación para desplegar una campaña que busque tergiversar todo lo sucedido, tratando de entregar una imagen de eficiencia y capacidad para, como siempre,  contar su propia historio oficial.
Pero para los verdaderos protagonistas de esta historia, los pobladores y los estudiantes, ha quedado celosamente grabado en su memoria y atesorado en lo más profundo de sus corazones la extraordinaria experiencia de solidaridad  y trabajo colectivo desempeñado por ellos mismos  y que , como dice un afiche que se puede observar en distintos lugares de los cerros, : “SOLO EL PUEBLO AYUDA AL PUEBLO”.












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LAS MEDIAGUAS “COPEVA”
Guillermo Correa Camiroaga
Valparaíso, 05 de mayo 2014

El fin de semana recién pasado se anunció para la V Región un frente de mal tiempo, lo que venía a complicar aún más la situación de los damnificados por el incendio en Valparaíso. Los pobladores, haciendo uso de su ingenio y con los precarios medios a su disposición, decidieron protegerse utilizando plásticos de distinta índole, incluyendo pendones de publicidad de grandes tiendas y otros que aún quedaban de la propaganda política. De esta forma se dispusieron a enfrentar las lluvias anunciadas.
Conscientes de que las “viviendas de emergencia” o mediaguas están construidas con paneles de madera aglomerada, sin aislamiento interior  ni exterior ( aún cuando se ha prometido la entrega de un impermeabilizante que no aparece por ningún lado) y que,  por lo tanto,  constituyen verdaderas “esponjas” que, ante una lluvia, concentrarán  la humedad , optaron por recurrir a esta estratagema del plástico, utilizada ( el año 1997) por la empresa constructora Copeva  para “proteger  e  impermeabilizar”  viviendas sociales construidas por ella, las que sufrieron graves filtraciones con las primeras lluvias que ocurrieron. Los pobladores porteños transformaron así las viviendas de emergencia en “mediaguas copeva”, que por fortuna no sufrieron la inclemencia de las lluvias pronosticadas, ya que el frente de mal tiempo se diluyó en Valparaíso. Cabe destacar asimismo que las mediaguas entregadas hasta el momento son insuficientes y muchas familias continúan en carpas 

Por otra parte, la calidad de las mediaguas entregadas no es de lo mejor, y así lo han manifestado no sólo los pobladores, sino también algunos concejales y parlamentarios que incluso han emprendido acciones en la Contraloría Regional. Lo preocupante, en el largo plazo, es que estas “viviendas de emergencia” se transformen en  “soluciones definitivas”, como ya ha ocurrido en ocasiones anteriores. 
Mientras tanto, los voluntarios ( aún cuando su número se ha reducido significativamente ) siguen aportando con su esfuerzo para   levantar junto a los pobladores las mediaguas entregadas.



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VALPARAÍSO EN LLAMAS.
A mis amigos lejos de Valparaíso
Holita a todos y todas; ya deben tener imágenes y artículos sobre lo que está pasando por estas tierras; pero les envío de todos modos mis impresiones y también una poesía que hizo una gran amiga y compañera, también poetisa, que después de 30 años de vivir en el exilio, hace algunos meses volvió a vivir por estos lados. ….. y no se arrepiente……

Qué es peor? Un terremoto o un incendio? Acá en Valparaíso, hay experiencia en los dos, pero casi de forma unánime la gente dice que un incendio es peor, porque en un terremoto aunque se te caiga la casa, algo queda, algo se puede recuperar bajo los escombros, ropa, algo de muebles, libros y sobre todo, fotos, las fotos que son la historia, la historia de la familia, tanto documento familiar, la memoria …… pero en un incendio, todo queda reducido a cenizas.

Tsunami de fuego…. Así tituló un diario lo que estaba ocurriendo en Valparaíso…. Tsunami, vías de evacuación, palabras que se han agregado a nuestro vocabulario común, desde el terremoto del sur de 2010, y que también llegó por nuestra zona. Y con el reciente terremoto en el norte de nuestro país, en que se decretó alerta de tsunami en toda la costa de Chile; yo estaba en el plan de Valparaíso, cuando se dio la alarma, se comenzaron a cerrar los negocios, todos corrían, por suerte tomé rápidamente movilización a  la casa, y  ya cuando la micro comenzó a subir el cerro, creo que todos los pasajeros respiramos…… al final no hubo tsunami, pero nos tocó correr..

Y realmente este incendio era como un tsunami por arriba de los cerros y que bajaba en un segundo cerro abajo. Lo que comenzó como un incendio de pastizales, en un fundo, pasó a un vertedero de propiedad de CONAF (Corporación Nacional Forestal), por lo que fue el equipo contra incendio de la CONAF la que comenzó a apagarlo. Pero ese día había esos típicos vientos de Valparaíso, de mucha fuerza y un día de mucho calor. Los últimos años han sido poco lluviosos, por lo que  hay mucha sequedad…..  como dijo alguien, el incendio perfecto.

Porque que a esas condiciones, hay que agregar, en este Valparaíso hecho de cerros divididos por quebradas, con árboles y vegetación –que son necesarias, porque si se desforestan, con las lluvias se nos vienen los cerros abajo- el hecho que en lo alto de los cerros, hay casitas de “campamentos”, de “tomas” (tomas de terreno), levantadas en forma “ilegal”, muy precarias, y que no solamente aprovechan lo que puede haber de plano, sino que se van colgando en las paredes de las quebradas. Y como el servicio de aseo no llega por esos lados, la basura se va acumulando en las quebradas también. Estuve viendo en la TV como mostraron un plano de los cerros de Valparaíso, desde la altura, y se ven como se van juntando los cerros en lo alto, y las casitas están una junto a la otra, con un pequeño espacio, pero todas cerquitas. Claro que cuando lo mostraron, no habían casitas, habían puras cenizas…..

Y el viento cada vez más fuerte, las llamas saltaron de donde estaban y llegaron a lo alto de los cerros y fueron saltando de un cerro a otro, a medida que también iban bajando por los cerros. Hoy explicaban que en las quebradas se juntaban los vientos que vienen digamos, de arriba, con los vientos que salen del mar, y que eso provoca que el viento cambie la dirección caprichosamente. Hay una explicación con palabras más científicas, pero así lo entendí……Y eso sí que lo vivimos, los pobladores  evacuando con lo que tenían puesto, y nosotros a través de la TV, pero sintiendo la angustia de la gente que corría. Yo recordaba la angustia que habíamos tenido hacía un año, del gran incendio que comenzó en el cerro Rodelillo, también un día de tanto viento y calor y que comenzó a saltar el fuego, empujado por el viento, llegando a nuestro cerro Placeres, en la dirección donde estaba nuestra casa…….. esa angustia, de mojar la casa,
 de
 subirse arriba del techo, mojándolo, y rogando que pararan el incendio, que el viento cambiara de dirección…. Esa vez se quemaron 190 casas en Rodelillo y 100 en nuestro cerro.

Pero esta vez, el viento no paraba, era tremendo ver como se quemaban las casas, pasando de las casitas de tomas, a casas sólidas, casas de barrio, casas de familias que vivían años allí….. estuve escuchando el testimonio del Director del Instituto de Geografía de la Universidad Católica de Valparaíso, al que se le quemó todo, quedaron en pie solamente las paredes que eran sólidas, estaban blancas, vacías, y todo lo que había en las paredes, incluso su gran biblioteca, las cosas de su hogar, todo convertido en cenizas.

Se preguntaban que cómo era que los pobladores habían salido solamente con lo puesto….es tan impresionante, se ve el incendio lejos, en el otro cerro, arriba….. y de repente el fuego está bajando a toda velocidad por tu cerro y tragándose, literalmente, una casa tras otra.

Esto ocurría el sábado en la noche, es decir, el fuego comenzó como a las 16 horas del sábado, y de ahí en adelante, pobladores corriendo, salvando sus vidas, en un cerro, luego sabías que era el cerro de al lado, luego el que quedaba un poco más arriba, y así se seguía, 6 cerros ardiendo, creo que en la noche casi nadie durmió, con la angustia que el fuego no paraba, aunque llegaban refuerzos de otras ciudades, de otras provincias, que los aviones (avioncitos realmente) no podían volar y lanzar agua, por el humo que había, el centro de Valparaíso lleno de cenizas, la gente no podía respirar, se decretó ley seca, se cerraron los locales, era como un … no sé cómo explicarlo, el miedo, la angustia……mucha gente de otros cerros, donde no había incendio, durmieron vestidos, era miedo, angustia, dolor, impotencia,,,,, y ver .las caras, el dolor, los llantos, al otro día cuando la gente volvió a ver sus casas y no había nada, excepto
 cenizas  algunos palos parados, algunas murallas, y nada, nada, nada…. Parecía esas fotos que hemos visto de los bombardeos……

No se entendía mucho cómo era que el fuego prendía tan rápido, hasta que un par de equipos de periodistas que estaban en lo alto de una de las quebradas, donde había un fuego chiquito, de repente prendió en una tremendo lengua de fuego, que casi los envolvió….se pegaron un susto, arrancaron como pudieron, pero dieron  testimonio cómo es que el viento sopla, se calma, cambia de dirección y no se sabe cómo, ya está el fuego al lado tuyo. Y el domingo en la tardecita, se volvió a prender el incendio en los dos cerros que seguían, y se quemaron otras 25 casas. Estaba escuchando recién que hay 2.500 casas destruídas, más de 1000 hectáreas quemadas, 15 fallecidos, 11.000 personas damnificadas, pero no son las cifras finales. 

Dicen que ahora es la ocasión para que Valparaíso se ordene un poco, no deje que vuelvan a construir en algunos sectores, pero van a tener muchos problemas, porque la gente quiere volver donde estaba su casa. En muchos sectores lo van a poder hacer, pero en otros no…. No sé cómo se solucionará eso, porque finalmente las tomas de terreno existen, porque la gente no tiene donde vivir, no tiene cómo arrendar, producto de este famoso sistema que tenemos, de esta desigualdad que existe en Chilito, de esta realidad que vivimos.

Los bomberos se pasaron, ustedes saben que ellos son voluntarios (pero tienen cursos de capacitación, incluso van equipos a capacitarse a otros países, son profesionales en lo que hacen). Pero ya no daban abasto, por suerte comenzaron a llegar de otras ciudades, de otras regiones, lado a lado con la gente de CONAF, apoyados por la marina y los carabineros, creo que en un momento habían más de 2000 personas combatiendo el fuego….. el domingo pudieron trabajar los aviones…. Es decir los avioncitos, porque no han querido comprar esos grandes aviones, que es lo que se necesita, porque es “muy cara la mantención”…. Un ahorro estúpido, no sé si ahora lo volverán a pensar. Los avioncitos tiran el agua y tienen que ir a llenar los estanques una y otra vez y se ve como lanzan una columna de agua casi ridícula para el fuego que había, pero qué importante fueron de todos modos …. Igual que los bomberos, ya que los grifos no tenían agua,
 faltó agua, agua, se terminaba el agua que llevaban las bombas, hasta subieron los “guanacos” que, por una vez, hicieron algo útil, en vez de perseguir a manifestantes….pero hay que seguir atentos, porque hay rebrotes y todavía hay varios días en que hay que vigilar.

Y no hay que olvidar las mascotas, muchas fallecidas, muchas heridas, veterinarios atendiendo gratis, no sé, pienso que tienen que estar tan choqueados, desorientados….. y van a hacerle falta a las familias que los perdieron. Tantas historias dolorosas, tantas historias de vidas, habían levantado con tanto esfuerzo su casa, autos y camionetas que eran de su trabajo…..creo que no hay nadie en Valparaíso, que no tenga algún familiar, algún conocido, compañerxs de trabajo, de estudio, etc. con casa destruída.

Y cosas negativas? Por supuesto, incluso en estas condiciones, hubo casas que quedaron en pie, pero que les robaron….. qué mentalidad tienes que tener para esto? Por suerte no hubo tanto robo, porque desplegaron carabineros por todos lados, y así y todo……lo otro, es que aparte de los periodistas que envían los canales de TV, llegaron figuras de la “farándula”… que desubicación, una preguntaba a una persona que miraba el sitio vacío donde había estado su casa, mientras se arreglaba el pelo y el vestido para las cámaras, lógico….cómo se siente? Tiene mucha pena?... preguntas idiotas como esas, cómo farandulizan el dolor?..... me encantó cuando a una de estas figuritas la insultaron de vuelta…. Bien merecido se lo tenía. Y les diré que hay periodistas que también hacen ese tipo de preguntas tontas….

Y el otro lado de la moneda, una solidaridad que te llega a apretar el corazón, de todos lados de Chile, se ven pasar camiones, camionetas, autos, llenos de paquetes, bolsas, con letreros de La Serena, del Quisco, de Concepción, etc.etc., y todo eso, hace que tengamos un pequeño caos en la movilización, pero nadie se queja….Veía a una familia completa, que venía de Tongoy, todos con una camiseta que decía Tongoy ayuda a Valpo., venían en un par de vehículos llenos de cosas; no conocían a nadie, pero sintieron que tenían que aportar…. Y subieron a lo más alto de los cerros (la última parte, de todas maneras a pie, es una tremenda subida) para repartir directamente lo que traìan….ver a la gente joven, lolos y lolas, con guantes, bototos, palas, subiendo cerros, para sacar todo el material que hay que retirar, verlos volver en la tarde, sucios, pero se ven” lindos” y “lindas”…..y también la gente de la “barra” del
 Wanderers, el equipo de futbol porteño, también paleando firme para que los camiones suban a buscar los escombros y despejar los caminos, para que puedan llegar los bomberos, las ambulancias o lo que se necesite. Equipo médicos, a los que se han agregado los estudiantes de medicina, ayudando a vacunar contra el tétano, examinando a los enfermos ; psicólogos y psicólogas ayudando a contener el dolor, el miedo, la angustia, ….en todos lados gente aportando, como decía, es emocionante. 

También saber que algunos bomberos, trabajadores de la salud, municipales, etc., a los que se les había quemado la casa, seguían trabajando en el incendio…..

No hay clases, porque muchas escuelas son albergue de damnificados, aunque hoy ya comenzaron a llegar las primeras mediaguas…. Pero ya se sabe, toda esta semana no hay clases, también está Semana Santa este fin de semana, hay una campaña para juntar huevitos de chocolate para la gente menuda.

Tenemos también un problema de medioambiente, hay todavía muy mala calidad del aire, que durará algunos días todavía, para qué decir en la zona de los incendios, pero también en el plan de Valparaíso, mucha gente con mascarillas…..Hay alerta sanitaria, que dicen durará mínimo un mes… ojala este año llueva bastante, porque también hay todo un problema de la tierra donde ha ocurrido el incendio, que parece guarda calor, cenizas, por ahí va la cosa, pero no sé explicar mejor.

Esto por el momento, gracias mil por la preocupación de lo que está pasando en este paisito, en esta ciudad, pero como dicen tantos carteles: YA NOS ESTAMOS LEVANTANDO….. FUERZA  VALPO….banderitas chilenas en muchos sitios, como una muestra de que se comienza otra vez……

Un abrazo desde este puerto lindo, de cerros, mar, sol y viento, viento que en esta ocasión nos jugó chueco, pero es también parte nuestra……..Eli

Eliana Vidal C.

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Puerto (de cadencias) decadencia
Nelson Paredes

       El pulso de una ciudad lo puede definir una secuencia de imágenes en movimiento, no me refiero al cine, sino a las diferentes manifestaciones que convergen  en un  tiempo real.
    Noviembre, un viernes al atardecer. Diversas escenas se suceden en diferentes puntos de la ciudad. Una muchedumbre vociferante atesta las veredas del plan, desde El Almendral  hasta  Plaza Echaurren; - son  vendedores ambulantes, sub mundo de perdedores que por arte y magia de la retórica neoliberal pasan a llamarse nuevos emprendedores, que pregonan sus mercaderías a los cuatro vientos-  y que trae a mi memoria un relato de González Vera de los años veinte del siglo pasado, en el cual habla de la antigua calle San Juan de Dios atestada de personajes de las capas más empobrecidas de la sociedad, en esos tiempos una gran mayoría, que se valía de la venta de cualquier bagatela para sobrevivir. Y me digo entonces: Puerto, viejo puerto, que poco has cambiado.
   Los turistas recorren los cerros travestidos en estrellas por gracia de su condición patrimonial. Otros toman las últimas fotografías de un atardecer primaveral desde el Paseo 21 de mayo en Playa Ancha, indiferentes al ventarrón que hace oír su ulular en los callejones y, a otro signo de la decadencia. Una estatua que a sus espaldas enfrenta el ancho mar. Una estatua de un tristemente célebre Almirante Merino, primer instigador  del Golpe Cívico Militar de 1973 y auto designado en la ocasión como Comandante en Jefe  de la Armada -mantenida en un recinto naval que financiamos todos-   que en su aparente inmovilidad nos habla de la arrogancia de quienes dirigen una institución que torturó y asesinó a compatriotas y que ofende la  maltrecha dignidad de un pueblo por décadas ninguneado, y que recuerda que esta  seudo democracia es, para nuestro pesar, decadente desde sus comienzos. Decadencia que va a la par y se suma a las jaurías de perros vagos que abandonan el letargo de la tarde para adueñarse con sus colmillos hambrientos de las noches porteñas, dejando a su paso una cantidad de excrementos que bien podría hacer merecedor a la ciudad del título de “Plastimonio de la Humanidad”.
  De  decadencias se puede seguir hablando. Sobran.  La droga dura que permea todos los estratos de la sociedad.  La acumulación de la basura y los trabajadores del aseo que para el sistema son una basura más. Y seguimos en este surrealista recorrido. Al avanzar por Chacabuco en una esquina un grupo de personas ha pegado en una pared la fotografía de una mujer. Me dicen que se trata de una “trabajadora sexual”, última víctima de una serie de asesinatos de mujeres que ejercen el oficio más antiguo del mundo. Y ese rostro que poco a poco se esclarece por la lumbre provocada por  decenas de velas encendidas, nos dice con su mirada que algo anda mal en esta sociedad. Pero así también de pronto en este transitar la decadencia muta a cadencias.  Un bus recorre las calles repleto de alegres payasos que contagian su alegría. Son jóvenes de agrupaciones culturales que dan la pauta de la participación y la solidaridad.  Desde Barón baja una procesión religiosa-antecedida por una comparsa de bailes chinos-,  adultos y jóvenes que ratifican su fe,  y que pregonan la paz y la hermandad. Pero la principal cadencia viene de diferentes rincones de la ciudad. La musicalidad de versos que se esparcen como mareas por los cerros. Son los ecos de la más atávica manifestación del ser humano.

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