Águila sideral


 Carlos León Pezoa

Hoy miércoles 6 de febrero es un día gris de invierno, como suele haberlos en los veranos porteños y recordando nuestra visita dominical a la Sebastiana se me viene a la memoria lo dicho por su amigo Francisco Velasco, a quien desde niño conocí por la simple razón de que era nuestro médico de la casa y por ser amigo de mi padre también de mi madre por razones de trabajo por ser enfermera del hospital Salvador donde Velasco ejercía como médico Recuerdo de niño visitas con mi padre por la noche al Salvador cerca de mi casa Donde conversaba con Velasco en tertulias hospitalaria a mí de niño me daba cierto miedo pasar cerca de la morgue de ese hospital. Pero el punto es en relación a su amistad con Neruda que se intensifico a través de su esposa Maria Magner ella fue el puente que fructificaría en esta gran amistad nerudiana. Volviendo al tiempo de varios años después del Golpe Militar se me viene a la memoria lo dicho por Francisco Velasco, en relación a cierta pregunta que amigos le hicieron a Neruda sobre cuando se muriese acaso en que animal le gustaría reencarnarse, el poeta evadió dar respuestas categoricas,expreso que no creía en la reencarnación,pero si existiera, le gustaría encarnar acaso en un águila. Esto quedo semi olvidado como mera cosa anecdótica de aquellos tiempos Pero Velasco contando sobre el Golpe muchos años después sobre como el es sacado violentamente de su cargo en el hospital y golpeado y humillado con los ojos vendados Les dice que es amigo de Neruda "A ese viejo huevon lo mataron los miristas" le responden a punta de insultos y de patadas Velasco a ciegas quedo doblemente angustiado y dudoso respecto a que Neruda ya estaba muerto, aunque de hecho después se sabría que a Neruda lo asesinaron despues en la clinica Santa Maria Pero Velasco nos refiere en relacion a la muerte de Neruda, otra historia y que dice relacion con la Sebastiana abandonada y saqueada después del Golpe.En cierta noche le llaman por telefono expresandole vecinos o cuidadores de alrededores que en la Sebastiana se escuchan muy terribles y extraños ruidos La suposición inmediata es que otra vez estaban entrando a robar en la Sebastiana Velasco se dirige al lugar donde estaba la alarmante batahola que según creo recordar era en los pisos de arriba en algún escritorio....Cuando abre la puerta en cuestión Velasco se encuentra con un enorme pájaro de mirada muy fiera y agresiva,que no era el cuervo de Edgar Allan Poe, sino que una gigantesca águila Les miraba a todos con odio,con furia con olvido....rasguñaba el escritorio...las paredes como dando tumbos,talvez por salir de aquella casa abandonada Velasco no sabía que hacer y lo que más le llamo la atención es que se veía muy enojada como atrapada en este otro plano dentro de la casa memorable y tristemente mancillada y olvidada Hasta que de repente...otra vez da con la salida que era por la ventana rota por donde había ingresado, entonces aletea y sale por la ventana hasta perderse en el cielo....

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