Hoy jueves 3 de julio en Valparaíso se desarrolló una nueva jornada de movilización por la defensa
de la salud pública, denunciando, además, la compleja situación derivada de los recortes
presupuestarios aplicados a los Servicios de Salud por el actual gobierno de ultraderecha
encabezado por José Antonio Kast.
Esta movilización se enmarca en el Día Nacional por la Defensa de la Salud Digna, establecido en
la Ley 21696, promulgada en septiembre de 2024 luego de una tenaz lucha llevada adelante por
Mauricio Salazar y Camila Jorquera, padres de Amelia Rayen Salazar Jorquera, una niña de 1 año y
9 meses que falleció el 4 de julio del 2018 como consecuencia de una negligencia médica, ya que
se le negó la existencia de una cama en la UCI de en la unidad pediátrica del Hospital Carlos Van
Buren, cama que estaba disponible en esos momentos. Mauricio y Camila, dirigentes
poblacionales del Cerro Las Cañas, junto a sus familiares, amigos, amigas, pobladores y
pobladoras, transformaron este dolor en organización y lucha conformando un amplio
movimiento por la defensa de la salud digna donde participan junto a ellos usuarios, trabajadoras
y trabajadores de la salud pública.
La manifestación comenzó con un punto de prensa en las afueras del Hospital Carlos Van Buren,
lugar donde se encontraban presentes algunos parlamentarios y autoridades regionales, junto a
dirigentes de organizaciones sociales, gremiales, políticas y de derechos humanos. Camila Jorquera
al hacer uso de la palabra manifestó:
“En el marco del día 4 de julio nos reunimos nuevamente con los trabajadores, con los usuarios,
con nuestra familia, la familia de Amelia Salazar Jorquera, nuestra hija, que falleció el 4 de julio
del 2018 en este hospital, el Hospital Carlos Van Buren de Valparaíso. Hoy es el segundo año en
que hay una Ley de la República que establece este día, un día que permite visibilizar las
situaciones de negligencia médica que han ocurrido en nuestra ciudad, pero también a nivel
nacional. Es una oportunidad que tenemos, desde los usuarios de la salud, junto a los
trabajadores, para visibilizar nuestras demandas, las historias que también siguen ocurriendo en
nuestro país producto de la falta de recursos, producto de los recortes también que siguen
existiendo. Para nosotros como familia es importante visibilizar que, luego de 8 años de una
lucha incansable por justicia por Amelia, este año hemos tenido un poco de justicia y la Corte
Suprema nos da favor en el caso que hemos sostenido durante 8 años y reconoce y genera una
nueva verdad jurídica y una nueva jurisprudencia para familias que han vivido situaciones de
negligencia médica. Consideramos importante visibilizarlo porque hoy día, otras familias que vivan situaciones similares pueden tomar el caso de Amelia para que esto no vuelva a pasar.
Esto va a continuar ocurriendo si el gobierno y si este Estado no pone los recursos y no garantiza
las condiciones necesarias para las familias en los hospitales de Valparaíso, en el Hospital Carlos
Van Buren y en los CENFAM de nuestra ciudad que siguen con una carencia importante en salud.
Este 4 de julio seguimos de pie y seguimos con los trabajadores y usuarios adelante en la
búsqueda de justicia social por Amelia, pero también con el compromiso por una salud pública digna, y valoramos profundamente el compromiso de los usuarios, de los trabajadores y de las
autoridades presentes, para trabajar en conjunto por las mejoras que necesitamos como pueblo”.
Coreando numerosas consignas tales como: “4 de julio, día nacional, por la defensa, salud y
dignidad”; “¡Los trabajadores y la comunidad, exigen al Gobierno salud con dignidad!”; “¡No
queremos no nos Interesa, que la salud siga siendo una empresa!”; “¡Sin presupuesto, no hay salud!”; “Ministra Chomalí, debe responder, a cuál de los pacientes, dejamos de atender!”; “¡Vendieron el agua, vendieron la luz, y ahora pretenden vender la salud!”, cientos demanifestantes iniciaron una marcha por las principales calles del plan de Valparaíso dirigiéndose hasta el local del Servicio de Salud Valparaíso San Antonio.
Durante el trayecto de esta movilización, que fue observada atentamente por una gran cantidad de porteñas y porteños que circulaban por las calles del puerto en esos momentos, se repartieron numerosos volantes explicando los motivos de esta manifestación de protesta popular.
En un par de folletos elaborados por la CONFEDEPRUS (Confederación Democrática de
Profesionales Universitarios de la Salud) repartido durante la manifestación a la comunidad, expresan su rechazo a los recortes presupuestarios que se han aplicado a través del Decreto 333 del Ministerio de Hacienda, lo que se traduce, explican, “en menos insumos (medicamentos, materiales y equipamiento), más espera para cirugías y exámenes, retrasando la atención de los
usuarios y usuarias”. Por otro lado, agregan que eso significa “más presión, con un personal de
salud sobrecargado, con menos apoyo y más precariedad laboral, lo que se traduce en
hospitales colapsados, con menos recursos, menos camas y una peor calidad de la atención. Los
recortes afectan la dignidad de los pacientes, sus familias y los trabajadores y trabajadoras. La
salud no se recorta, es un derecho, no un privilegio”. Además, manifiestan que “una atención
digna puede cambiar una historia”, por eso el objetivo de esta movilización es “visibilizar y
defender el derecho de todas las personas a acceder a una atención digna, oportuna, segura y de
calidad, promoviendo el respeto y la empatía en la relación entre usuarios y equipos de salud,
fortaleciendo una salud basada en el trato humano y digno, exigiendo sistemas de salud
públicos fortalecidos, con recursos suficientes, infraestructura adecuada y profesionales
valorados, fomentando la participación y la voz ciudadana para construir juntos una salud más
justa, equitativa y más cercana a las personas”.



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