El sacerdote Miguel Woodward fue detenido en Valparaíso pocos días después del golpe y murió el mismo mes de septiembre del 73 debido a las torturas infligidas por personal de la Armada de Chile, posteriormente fue trasladado por integrantes de la marina y fue enterrado clandestinamente en el Cementerio N°3 de Playa Ancha, lo que constituyó una despiadada forma de hacer desaparecer su cuerpo, que hasta el día de hoy sigue sin poder ser encontrado. Familiares y amigos de Miguel Woodward continúan tenazmente buscando sus restos, en un proceso complejo que lleva años desarrollándose puesto que los responsables de su desaparición, amparados en un pacto de silencio institucional, no han entregado información de dónde fue depositado el cuerpo del sacerdote asesinado. Son numerosas las diligencias, en distintas ocasiones y diferentes lugares, que se han desarrollado con ese objetivo en el camposanto de Playa Ancha, pero, como manifiesta Javier Rodríguez, integrante de la Agrupación Amigo...
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