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EN LA ESTACIÓN DE FERROCARRILES DE LOS ANDES, NOS ENCONTRAMOS CON EL GUATÓN LOYOLA

En el rodeo e’ Los Andes, comadre Lola / le pegaron su puñete al Guatón Loyola / por dársela de encacha’o, comadre Lola /Lo dejaron pa’ la historia al Guatón Loyola (cueca “El guatón Loyola”. Letra de Alejandro Gálves Droguett. Música: Luis Castillo Marín y Óscar Olivares Zúñiga)

Con un grupo de amigos viajamos a Los Andes con la idea de recorrer algunos interesantes sectores de dicha localidad partiendo por la estación de ferrocarriles, ya que sabíamos de la existencia de un pequeño “museo ferroviario” donde todavía se conservan algunas locomotoras y una “góndola carril”.

Al llegar al edificio de la antigua estación encontramos sus puertas cerradas con llave, pudiendo observar un hermoso mural a través de los ventanales el hall principal. En un quiosco de comida llamado precisamente “La Góndola” preguntamos si era posible acceder al interior de la estación y allí nos indicaron una oficina lateral donde podríamos preguntar al respecto. Así lo hicimos, tocamos el citófono de la oficina y nos atendió muy amablemente un señor al que le expusimos nuestras inquietudes y nos dijo que nos permitiría el acceso al lugar. A los pocos minutos apareció llave en mano don Rodrigo Montenegro Ríos, así se nos presentó, y después de los saludos correspondientes le comentamos nuestra buena impresión respecto del hermoso Mural presente en el lugar y abriéndonos la puerta de la estación comentó “ese mural es muy importante para nosotros, porque representa el encuentro entre los pueblos de Chile y Argentina. Lo hizo un pintor por allá por el año 54.”


En el interior del imponente y bien mantenido hall de la estación pudimos apreciar en todo su esplendor el mural “Encuentro de los Pueblos”, y en una plaquita ubicada en la parte inferior del mismo se podía leer “Pintor: Gregorio de la Fuente; pintor ayudante: Sergio Sotomayor; estuco: Luis Gallardo; 22 – VII – 54”.

En unos paneles presentes en este lugar nos enterarnos de la historia de este mural. Así pudimos conocer que “entre el año 1953 y 1954 el muralista chileno, Gregorio de la Fuente, pinta este mural en el hall central de la estación. El objetivo de la obra es celebrar la hermandad chileno-argentina. De la Fuente nació en Santiago en 1910 y veía en el arte una forma de entender el mundo (…) Luego de cursar pedagogía en Artes Plásticas forma parte del grupo de artistas chilenos conocidos como la generación del 13. En 1931 sigue su formación en la Escuela de Bellas Artes de la Universidad de Chile. Pronto se sentirá atraído por el muralismo mexicano y particularmente por la obra de Diego Rivera. Esto se consolidará cuando asuma como ayudante de cátedra de pintura mural al fresco en la Facultad de Bellas Artes de la Universidad de Chile, lo cual le abrirá las puertas a proyectos cruciales como la elaboración del mural de la Escuela México de Chillán (1942) junto a su maestro Laureano Guevara y sus compañeros Camilo Mori y Alipio Jaramillo.”

Entre conversación y conversación don Rodrigo nos dice que para poder visitar las locomotoras y la “góndola carril” es necesario solicitar un permiso especial en Santiago, “esa es la única forma para poder acceder al recinto de la antigua maestranza donde se encuentran, pero es un trámite engorroso y que hay que hacer con tiempo.” Se disculpa por no poder ayudarnos con eso pues depende de otras personas y además se encuentra en otro lugar alejado de la estación. De todas maneras, nos invita a visitar los antiguos andenes de la Estación de Ferrocarriles de Los Andes y unos carros que se encuentran abandonados en las líneas férreas. Mientras recorremos el lugar aparece una locomotora y don Rodrigo nos explica que “esa es una máquina de la minera andina que trae los carros con los depósitos de cobre que van con destino a las refinerías.”

 De pronto, y totalmente de improviso, nos pregunta “¿sabían ustedes que yo soy el “Guatón Loyola de Los Andes”? miren la pinta”, posando para una fotografía.

Sorprendidos con esta revelación nuestra conversación da un giro inesperado e interesados por los que nos está diciendo le pregunto ¿Cómo es esto del “Guatón Loyola”? ese es un personaje muy popular y conocido por todos nosotros, cuéntenos un poco más.

“A mí me han entrevistado ya varias veces, incluso Pancho Saavedra anduvo por acá haciendo un programa y conversó conmigo. Yo personifico al famoso personaje del “Guatón Loyola” en el Festival Folclórico que se hace para las fiestas patrias. El personaje lo hago desde el 2006. La Municipalidad de Los Andes hizo el Festival del Guatón Loyola para las fiestas patrias y el 2006 hubo un concurso para buscar al “Guatón Loyola”.

 

Como soy muy conocido en Los Andes, cuando fui a la Municipalidad a buscar los papeles para inscribirme en el concurso me encontré con la sorpresa que se había suspendido el concurso. Tuve que ir a la medialuna y el joven que me atendió me dice “¿cómo está el candidato?”, y toma una caricatura del “Guatón Loyola” que aparecía en un folleto, con el ojo pintado, morado, y me dice “tú estás preciso para esto”. Así es que me llevé el folleto porque al otro día era el concurso. El traje que uso era de mi abuelo, la chaqueta y la manta la usó mi abuelito, que en paz descanse, don Isidoro Ríos. Me fui con ese traje y con una maleta antigua de cuero, que era la maleta con la que mi mamá nos llevaba a Valparaíso, una maleta de cuero para viajar en el tren. También tengo un cacho grande que hace como un litro y medio de chicha. Me disfracé y partí. Cuando llegué allá el cabro me dijo “te voy a sacar al aire”, en un canal local de acá de Los Andes. Entonces ahí quedó la embarrada, les gustó mi pinta y me dijo que tenía que estar al otro día para el festival. Pero el Alcalde no sabe le dije yo, “no te preocupes” me dijo el joven, que era el Jefe de Gabinete del Alcalde, “yo hablo con él”. Y desde esa época no me han soltado más.”

Es una historia muy interesante…

“Claro, es bonita la historia, porque la gente quiere mucho al personaje. No es por tirarme flores, pero tengo un carisma muy humano, caigo bien, no soy pesado, no soy prepotente, soy cariñoso, atento. Al principio después que terminaba el festival y me sacaba el traje nadie me reconocía, pero después de un par de años, aunque anduviera sin traje todos me saludaban acá en Los Andes y decían ahí va el “Guatón Loyola”. Se acercaban y pedían sacarse una foto conmigo, aunque no anduviera con el traje.

Anoche fui a un boliche muy popular donde tocan las cuecas bravas en vivo, “Los Paltos Andinos” se llama el local, ahí en el centro, en la calle Rodríguez, donde va un grupo de cantantes que se llama “Los Cuequeros de la Rueda”, van los días miércoles, entonces la gente que le gusta la cueca brava va a bailar allá. Allí me encontré con unos amigos de Santiago, que venían con otros amigos a los que le habían contado la historia y ellos pidieron sacarse unas fotos con el “Guatón Loyola”.”

¿deduzco que usted es bueno para bailar la cueca chora?

“Soy medio tieso para bailar y me cuesta un poco también porque soy zurdo, entonces me doy la vuelta al revés de repente, pero igual le hago el empeño.”

Se ve que es muy conocido en Los Andes entonces…

“Claro, casi todos me conocen. Mi familia es muy conocida también en Los Andes, mi mamá tiene 89 años y ella fue peluquera y la gente la conoce porque fue una gran peluquera acá en Los Andes. Yo fui criado aquí en el centro y la gente más antigua me conoce de cabro chico.”

Antes de continuar la conversación nos invita a volver al hall para mostrarnos un recorte de diario en donde aparece en una fotografía ataviado como el “Guatón Loyola”. “Para que vean que no estoy inventando este cuento”, nos dice.

¿Dónde se hace el Festival del Guatón Loyola?

“Aquí en el Parque Cordillera, pero ahora está cerrado porque tienen que arreglar todo el alcantarillado y la luz eléctrica. Acá en Los Andes también existe el Parque Ambrosio O’Higgins, donde hay una concha igual a la del Festival de Viña del Mar, pero más chica. Ahí se ha hecho el último tiempo. Se contrata una productora que viene de Santiago, ponen butacas, andamios, todo eso. Yo le pregunté al Alcalde si este año iba el Festival y me dijo que sí, porque con la pandemia no se ha hecho en vivo y en directo con público y todo.

En todo este tiempo que hago el personaje han pasado dos Alcaldes. Primero fue don Manuel, que estuvo ocho años como Alcalde; después perdió y llegó don Mauricio, que también estuvo dos períodos, y ahora volvió de nuevo don Manuel como Alcalde.”

O sea, pasan los alcaldes, pero el “Guatón Loyola” sigue sin inmutarse…

“Claro, así no más ha sido. Y tengo fotos con mucha gente de la farándula, con humoristas, con la Lola Melnick, la Carla Ochoa, con Los Nocheros, el Puma Rodríguez, con los artistas que vienen al festival, tengo fotos con hartos artistas famosos”

¿Nació acá en Los Andes?

“Claro, soy andino, me llamo Rodrigo Montenegro Ríos y tengo 57 años.”

¿Su papá o su mamá tienen algo que ver con el folclore?

“No, pero mi abuelo era campesino y el traje que uso, como le decía, la chaqueta y la manta, pertenecieron a mi abuelo.”

¿A qué se dedica don Rodrigo, cuál es su trabajo?

“Soy administrativo de la Corporación Pro Aconcagua.”

Uno de los amigos con los que viajo interrumpe esta amena conversación argumentando “se nos está haciendo muy tarde y la idea es recorrer el centro de Los Andes y después los pueblitos de los alrededores, así es que tenemos que irnos.”

 Antes de despedirnos don Rodrigo nos dice que “si después quieren almorzar, aquí a media cuadra hay un local que se llama “Los Cruzat”, donde el menú diario es muy bueno y barato. La especialidad es la carne a la cacerola y la cazuela de vacuno”, agrega, antes de despedirse.

 Vinimos a visitar la estación de Los Andes y nos encontramos con una persona muy amable, que nos recibió muy bien y nos permitió conocer no solo este histórico sector, sino además nos encontramos con el pintoresco y famoso personaje del “Guatón Loyola”

El “Guatón Loyola”, este famoso personaje popular chileno, tiene sus raíces en hechos históricos acaecidos en la localidad de Parral en los años cincuenta. En un rodeo realizado en dicha localidad se produjo una pelea donde participó Eduardo Loyola Pérez, martillero ganadero, quien por defender a unas muchachas chilenas terminó envuelto en una gresca con unos argentinos. Esta pelea la observó su amigo Alejandro Gálvez, libretista del programa de radio “La Caravana del Buen Humor” quien motivado por este suceso compuso una cueca para su amigo. Más adelante el dúo Los Perlas la popularizó y cambió la localidad de Parral por Los Andes ya que, según habrían argumentado, lírica y musicalmente funcionaba mejor.

La Fiesta del Guatón Loyola se inserta en las celebraciones del 18 de septiembre y se viene realizando desde principios de los años dos mil. Uno de sus objetivos principales es otorgar un espacio a las composiciones folclóricas de nuestro país con la realización del Festival Folclórico. El ganador de la vigésima versión del Festival Folclórico efectuado el año 2021 en forma virtual fue el conjunto Licanray de Villa Alemana con la cueca “Y las cosas por su nombre”, del autor Manuel Alvear.

Antes de retirarnos del lugar, en una pequeña plazoleta ubicada al frente de la estación, llama mi atención un pequeño monolito ubicado frente a la estación de Los Andes. Me acerco a observarlo y descubro que es en homenaje a Luis Emilio Recabarren.

En la placa conmemorativa se lee: “En memoria de don Luis Emilio Recabarren Serrano, padre del Movimiento Obrero chileno, fundador del Partido Comunista de Chile, quien estuvo detenido en la cárcel de Los Andes entre noviembre de 1908 y agosto de 1909. Los Trabajadores de Chile.”

 

 













 

 


Guillermo Correa Camiroaga, Los Andes 22 julio 2022

 


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